Game of Thrones Temporada 7 Episodio 3: The Queen’s Justice

¡Alerta de spoilers! Después de dos episodios muy charlados, los primeros enfrentamientos del conflicto entre Daenerys Targaryen y Cersei Lannister por el control del Trono de Hierro inclinaron la balanza hacia la segunda, que demuestra una indudable inteligencia estratégica.

Los secretos de Daenerys y Varys.
Por Alexandre Buyukodabas

Este artículo contiene revelaciones de la serie Game of Thrones, particularmente del último episodio hasta la fecha.

Si uno fuera un poco malo, podría considerar que Game of Thrones es una especie de variación de las novelas The Young and the Restless o Dallas con caballeros y dragones. Es decir, un interminable y demasiado charlado remolino de amores y traiciones, alianzas y conflictos irresolutos.

Detrás de ese revestimiento de lentejuelas y sus valientes fragmentos llenos de sexo y sangre, la serie de HBO se basa en una pregunta fundamental: ¿Cómo comunicarse y cohabitar en un mundo regido por la sed de poder?

La forma más evidente sigue siendo la negociación, cristalizada en este episodio por el rencuentro entre Jon Snow y Daenerys Targaryen en Dragonstone. El nuevo Rey del Norte intenta obtener apoyo en su lucha contra los White Walkers, y si es posible sin meter mano a las reservas de vidriagón que duermen bajo la ciudadela. La Madre de los Dragones intenta poner de rodillas y que jure lealtad aquel que considera vasallo por ley.

Llama la atención que los guionistas fueron cuidadosos para desactivar cualquier tipo de idilio potencial, por más que sea algo soñado para los fans, entre los dos sex symbols del show, revelando su línea de parentesco (que ellos todavía ignoran) al final de la sexta temporada. El primer encuentro entre ellos en la siniestra sala del trono y en presencia de sus respectivos consejeros, hecha en piloto automático y llena de declaraciones ideadas solo para conmocionar, es decepcionante, y sufrió la expectativa desmesurada que suscitó. Más intrigante es el segundo cruce a solas del otro lado del muro., favorecido por la mediación del siempre hábil Tyrion Lannister, que traza una línea de comprensión mutua.

La segunda fuerza polarizante de Westeros es el miedo, ya sea abstracto o encarnado. La amenaza que representa el ejército de muertos liderado por el Rey de la Noche fue suficiente para movilizar a los salvajes del Sur del muro, el ejército de Stannis Baratheon de las tierras del Norte y a Jon Snow a los pies de Daenerys Targaryen. ¿Será suficiente también como para suspender, al menos por un tiempo, las luchas por el poder que desgarran a Westeros?

Ellaria Sand y su hija, en problemas.

Enfrente de estos monstruos de contornos alegóricos se mantienen dos criaturas bien reales, pero no menos crueles. Cersei Lannister, reina enlutada y despiadada, continúa ejecutando metódicamente su venganza: rodeada de zombis, ella tortura a Ellaria Sand y a su hija sobreviviente, llevadas como trofeos a la capital para el siniestro líder de su flota, Euron Greyjoy. Pero el status de monstruo no es necesariamente definitivo: Jorah Mormont, aparentemente condenado por una lepra voraz, derrota la enfermedad con la ayuda de Samwell Tarly en la ciudadela de Villevieille, y regresa para reencontrarse con la reina de su corazón.

Cuando los intentos de negociaciones o intimidaciones fracasaron, solo queda el canto de las armas en orden de establecer o defender el poder. Al destruir la Flota de Hierro y haberse encargado de la serpiente de Dorne por la intermediación de su nuevo aliado Euron Greyjoy, Cersei ganó la primera batalla de la “guerra de las reinas”. La reacción de Daenerys no se hizo esperar y ella mandó su ejército de Inmaculados para tomar el fuerte de Casterly Rock, hogar de los Lannister. Es también gracias a un truco del joven Tyrion, y durante una secuencia hábilmente narrada, se efectúa el asalto que debería volver a poner los relojes en cero.

Jon Snow y Ser Davos en plena negociación.

Demasiado segura de su fuerza y su derecho, Daenerys Targaryen comete un grave error, y subestima la inteligencia de su enemigo. Los Lannister, que previamente vaciaron sus víveres y la mayoría de sus tropas, encerraron a sus nuevos propietarios y destruyeron el resto de su flota. Mientras tanto, Jaime ataca a Olenna Tyrell con su ejército, y tumba a la tercera aliada de la Madre de los Dragones.

En un episodio rico en giros imprevistos, los ocupantes actuales del Trono de Hierro demostraron una formidable e inteligente estrategia al revertir el balance de las fuerzas presentes: mientras se acerca la mitad de temporada, el resultado está Cersei: 3 — Daenerys: 1.

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