Game of Thrones temporada 7 episodio 7: The Dragon and the Wolf

¡Alerta de spoilers! El capítulo final de la séptima temporada de la serie fue denso y atrapante. Después de un pico de intensidad por la travesía de Jon Snow y compañía del otro lado del Muro, llegó un episodio que retuvo el nivel de acción pero tuvo más peso narrativo.

Por Alexandre Buyukodabas

Esta nota tiene revelaciones de la serie Game of Thrones, en particular de sus últimos episodios.

Si es costumbre decir en nuestro mundo que todos los caminos conducen a Roma, las rutas de Westeros se cruzan siempre todas en King’s Landing, más precisamente en un antiguo anfiteatro en ruinas de las afueras de la capital. Es en Dragonpit done la mayor parte de los protagonistas de la guerra de la reinas se encuentran, el grupo Targaryen — Stark intentan convencer con un gesto de absoluta audacia a la reina Cersei Lannister de cesar por un tiempo las hostilidades por unirse a la gran alianza contra los White Walkers. ¿Será suficiente el instinto colectivo de supervivencia de la especia humana para sobreponerse a la sed de poder de sus representantes? ¿Qué perspectivas se abren con este reencuentro para la próxima y última temporada del show de HBO?

Reuniones explosivas

Después de pagar un precio demasiado alto al norte del Muro en la captura de un muerto vivo y llevarlo a tierra humana como prueba de la veracidad de la amenaza invernal, Jon Snow y Daenerys Targaryen por fin se encuentran con su enemiga Cersei Lannister. Si dragón, lobo y leona están evidentemente en el anfiteatro, la escena también absorbe toda la bestialidad humana de la serie, reuniendo a casi todos los sobrevivientes (como es sabido, todo un logro en el sanguinario universo de la serie). Se cruzan Tyrion y Jaime Lannister, Ser Bronn y Ser Davos, Jorah Mormont y Euron Greyjoy, Lord Varys, el Perro y Ser “Montaña” Gregor Clegane, Brienne de Tarth y Podrick Payne

Adiós Littlefinger

En una secuencia de negociación ríspida, los guionistas se dieron el lujo de reunir a casi todos los protagonistas, una experiencia narrativa divertida como punto de partida de cualquier fan fiction. ¿Qué pasaría si se agita este cóctel explosivo?

Antes que nada, es evidente que las simples charlas son insuficientes para disipar los odios y tensiones que electrifican este mundo hermoso: los argumentos racionales de unos no sirven para otros. Después de la aparición de la prueba material, la realidad y la urgencia de la amenaza que constituyen los White Walkers gradualmente se va instalando en las consciencias y, después de varias idas y vueltas, dispara una promesa de alianza por parte de Cersei. Promesa de la que enseguida revela su artificialidad a su hermano Jaime, porque ella prefiere arriesgar el destino de la especie humana antes que luchar al lado de sus enemigos.

La tragedia de los Lannister

Si todo está preparado para designar a la actual reina como el gran villano del show, su personaje, interpretado por la británica Lena Headey, fascina encarnando ella sola el imán del trabajo por la tragedia de J. R. R. Martin. Ya se lo tildó de shakeperiano, condensando todo en un teatro de sexo y sangre el rango de pasiones humanas, pero en este caso hay que pensar en las figuras antiguas: Andrómaca, Medea y otras Electras, que clavan las garras de un destino sin piedad, uniendo en el mismo remolino negro la política y la intimidad.

Jamie Lannister en problemas

Cersei Lannister es la reina huérfana, incestuosa y triste madre cuya única esperanza crece en su vientre. Se ahoga en el aislamiento total y tiene –en este episodio– un lugar central, para acomodarse como uno de los mejores personajes de Game of Thrones.

Las despedidas increíbles

Este capítulo final incluye su proporción de desapariciones inesperadas, de las cuales la más obvia es la de Lord Baelish. Tras su llegada a Winterfell después de las Batallas de los Bastardos, el personaje más secreto, manipulador y eminentemente político de la serie es finalmente atrapado por sus fechorías.

Acusado de asesinato, conspiración y miles de crímenes más durante un juicio organizado por Sansa, pretendidamente dirigido hacia su hermana Arya, el rey de las intrigas es acorralado y pide clemencia. Sin mucha opción, su garganta sufrirá las consecuencias en manos de la menor de las Stark y despide por la puerta chica a un personaje que tal vez no lo mereciera.

El despertar de Theon Greyjoy

Más al Sur, otros dos personajes parecen despegar después de ver de carca a la muerte. Theon Greyjoy, personado por Jon Snow, finalmente muestra coraje y decide ir al rescate de su hermana después de sobrevivir a una pelea sangrienta con un Snake. Jamie Lannister, por su parte, desconcertado por las artimañas de su hermana y acusado por ella de traición, se va de casa a caballo con rumbo desconocido. Empieza a nevar, el invierno está…

Doble sorpresa para terminar

Aunque algo dantesca, Game of Thrones sigue siendo una serie y por suerte obedece a los códigos de estructura del género y sigue pensando en los ganchos de suspenso. Como recordatorio, el gancho acá es un final abierto y sosteniendo por un rato la narración antes del verdadero desenlace, para el que habrá que esperar bastante. The Dragon and the Wolf termina con la consumación del esperadísimo encuentro amoroso entre Jon y Daenerys, mientras el cuervo Bran le cuenta al recién llegado Sam Tarly que Snow es en realidad Aegon Targaryen, sobrino de la madre de los dragones y legítimo heredero al trono. Más al Norte todavía, el ejército de los muertos tira el Muro abajo con la ayuda de su nueva mascota: Vyserion, un ex Targaryen convertido en el dragón de hielo del Rey de la Noche. Así, se abren paso al reino de los vivos. La temporada 8 vendrá en 2019, ¿con un invierno interminable?

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