Volvió John Carpenter. Entrevista

18:35 en Cine, Destacados | Sin Comentarios »

  

El estreno en la Argentina de una película de John Carpenter es una de las noticias cinematográficas del año. Atrapada implica, además, el regreso a la gran pantalla de uno de los más importantes realizadores de films de terror y ciencia ficción de la historia del cine. Es, de paso, la excusa para que el director norteamericano nos dedique un tiempo contando las razones de su alejamiento de la industria y cómo fue que recuperó la energía. / Entrevista Pablo Conde y Javier Diz

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Tarea difícil la de hacerte una entrevista: desde tu vuelta, debés estar cansado de escuchar las mismas preguntas una y otra vez.

John Carpenter: No, nunca me canso de responder las mismas preguntas, me encanta escuchar siempre lo mismo y así poder buscar diferentes respuestas (risas).

 

Bueno, vamos a tratar de conseguir esas diferentes respuestas. Mucho se ha dicho sobre tu regreso y también sobre lo que más te interesa de tener tiempo libre: seguir al detalle la NBA, más precisamente a los Lakers. ¿Cómo viene eso?

Más o menos, porque la temporada de básquet terminó y mi equipo perdió, aunque en las finales los Dallas Maverick vencieron a los Miami Heat. Esto es importante porque los Miami Heat tienen a uno de los jugadores más odiados de Norteamérica, LeBron James. Todos en los Estados Unidos celebraron el hecho de que él no haya ganado, yo incluido.

 

Por lo menos todos ganaron algo… En fin, leímos en algunas entrevistas que dejaste de filmar por un tiempo porque estabas cansado después de tantos años, y que te ibas a concentrar en tu vida personal, en tu salud, etcétera. ¿Cuándo sentiste la necesidad de volver a ser “John Carpenter, el director”?

Fue un proceso muy lento. En 2001, luego de hacer Fantasmas de Marte, yo estaba realmente desgastado, y necesitaba tomarme un tiempo. Me había desenamorado del cine, y tenía que recomponer ese amor. Una de las cosas que me ayudaron a hacerlo fue mi trabajo en la serie de televisión Masters of Horror, para la que hice dos episodios. La experiencia fue maravillosa, fue genial volver al set. Ni siquiera había demasiada presión, ya que no tenía ningún límite de tiempo para filmar. Después de terminar con esto pensé: “Es algo que puedo volver a hacer”.

 

¿Nunca habías sentido ese desgaste en ninguna de tus películas anteriores?

El cansancio es algo que siempre ignoré, porque siempre estuve motivado por tener una carrera como director, así que tenía que dejarlo de lado. Pero en el año 2001, el estreno de Fantasmas de Marte fue muy decepcionante para mí. Pensaba que había trabajado demasiado duro para llegar a eso; necesitaba realizar un cambio en mi vida y reconectarme con una parte de mí que alguna vez había estado enamorada de las películas. Por eso creo que alejarme del cine fue una necesidad.

 

A propósito de Fantasmas de Marte, que no fue tan bien recibida como se merecía y para nosotros es una gran película, no recordamos ningún otro film que tenga un flashback dentro de un flashback dentro de otro flashback. Eso es algo que hace que películas como El origen parezcan un juego de niños.

Agradezco mucho el cumplido, porque era un aspecto importante de la película. Esa era una historia sobre la fantasía en la realidad, por eso elegí esa manera de contarla. Pero cada historia es contada de manera distinta. Tengo una regla general, y es que no me gusta usar flashbacks. Pero las reglas están ahí para romperlas, así que todo depende de la historia que estés contando. Mi próxima película seguramente debería ser más lineal.

 

¿Cómo apareció Atrapada? ¿Buscaste vos este proyecto o te encontró a vos?

Yo mismo busqué un proyecto con el cual poder conectarme. Hubo algunos otros que no funcionaron por alguna u otra razón, y luego apareció Atrapada. Tuve un presupuesto limitado, locaciones limitadas, un elenco femenino muy atractivo… Fue muy placentero hacer algo que nunca antes había hecho.

Como en la mayoría de tus films, en Atrapada hay un gran trabajo con el espacio para crear tensión. El público no puede dejar de imaginar lo que puede aparecer en esos pasillos tétricos…

Sí, es algo esencial, y esa es la cuestión de mi particular manera de filmar.

 

El “panavisión” como una forma de vida…

Así es, estoy de acuerdo.

 

Últimamente está de moda en la industria del cine hacer remakes y secuelas, y era esperable que aparezcan proyectos basados en tu trabajo, como La niebla o Asalto al precinto 13. ¿Qué pensás de ellos?

Hacer una remake es una decisión básicamente comercial, porque es muy difícil promocionar películas nuevas con historias nuevas. Hoy en día la audiencia está más concentrada en la televisión, la computadora, el celular… Hay mucha competencia entre los medios de comunicación; también se pueden incluir los videojuegos. Por eso, una de las formas de llamar la atención del público es haciendo una remake de algún título con el que la industria esté familiarizada. Esa es la forma que tienen de hacer una película que produzca dinero, lo cual es su único propósito. Entonces, si tengo que pensar en cómo me siento en torno a las remakes, la verdad es que estoy muy contento cuando hacen alguna de mis películas, ya que así tienen que pagarme. Esa es una de las partes más divertidas.

 

No hace mucho dijiste que ese es un trabajo que te gustaría hacer: recolectar dinero de las remakes.

Bueno, a lo largo de toda mi vida siempre me pregunté cómo hacer para ganar dinero haciendo nada.

 

A propósito de las remakes, nos parece que las dos Halloween de Rob Zombie son dos grandes películas. ¿Te gustaron sus revisiones?

Sin comentarios.

 

Ok. Tus películas se ganaron un lugar privilegiado en la crítica y el público. Además, son consideradas como grandes clásicos del cine norteamericano, y hasta estudiadas en universidades de cine. ¿Sos consciente de tu condición de autor, o de “maestro del horror”, si preferís?

No, creo que la mayoría de la gente me considere un idiota (risas).

 

Bueno, al menos no es nuestro caso. ¿Te interesó alguna vez dar clases de cine?

No, nunca lo hice. Solo di un curso de sexualidad y violencia, pero nunca de dirección. La verdad es que enseñar da realmente mucho trabajo.

¿Llegás a asustarte con una película de terror? ¿Qué tiene que tener una película para que te dé miedo?

A veces me asusto, pero la mayoría de las veces no. Creo que soy como la mayoría de la gente. Cuando miro una película lo que quiero hacer es suspender la incredulidad.

Cuando volviste a trabajar en la industria, la habrás encontrado más concentrada, por un lado, en el impacto puro, en la práctica del gore, y, por el otro, en vampiros abúlicos. ¿Qué creés que ocurrió con el oficio de crear atmósferas, el desarrollo de los personajes, etc.?

Uy, no sé. Creo que en un punto el terror sigue siendo como era antes. Desde los comienzos del cine hasta ahora se han hecho todo tipo de películas de terror; la mayoría de las veces era malo, a veces era regular y pocas veces era muy bueno. Hoy sigue ocurriendo lo mismo. Las técnicas cambian, lo que espera el público cambia, las generaciones también. Pero, en general, la calidad es esencialmente la misma. No creo que todas las películas tengan la intención de provocar un simple golpe de efecto. Pero es verdad que muchos films parecen ejercicios de manipulación.

 

Es una pregunta difícil, y muchas veces tratás de evitarla, pero ¿cuál de tus películas preferís?

Todas significaron mucho para mí. Algunas me gustan más que otras, y con otras siento que al menos hice un buen trabajo. Con algunas la pasé muy bien cuando las hacía, me divertí mucho. Pero no puedo elegir una favorita.

 

¿Y solés volver a verlas o preferís no hacerlo?

No, por Dios, no. Nunca lo hago, no quiero volver a verlas. Las vi como cien veces cuando las estaba haciendo, ya no puedo verlas más.

 

¿Cuál es tu relación con la música hoy en día? ¿Todavía componés?

Sí, estoy haciendo música todo el tiempo, más que nada con mi hijo. A veces nos juntamos y nos ponemos a componer. Mantiene mi cabeza ocupada.

¿Seguís haciendo el mismo tipo de música o estás experimentando con otros sonidos?

Bueno, ahora tengo computadora, cosa que antes no tenía. Es muy divertido, incluso suena mucho mejor.

 

¿Estás preparando algún proyecto nuevo?

Tengo algunos proyectos en los que estoy trabajando, sí. Uno de ellos está basado en un cómic llamado Darkchylde, otro es un western gótico llamado Bloody Benders, y el último tiene que ver con una novela que me encanta. Veremos qué pasa.

 

Teniendo en cuenta el amor que sentís por Howard Hawks y el género western, todavía estamos esperando tu propio western. ¿Tenés pensado hacer alguno?

Ni idea. Pero nunca digas nunca en esta industria, ¿sabés? Es peligroso. Así que sólo puedo decirles que quizás lo haga, quizás no.

 

¿Hoy te considerás un director retirado que alguna que otra vez tiene un affaire con el cine, o te sentís como un adicto al trabajo recuperado que lentamente está comenzando de nuevo?

Probablemente sea una mezcla de los dos, pero me quedo más con el segundo.